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¿Que es la alergia alimentaria?

Introducción
La incorporación de la mujer al mundo laboral y las características propias de una vida moderna y agitada, dificultan las condiciones de tranquilidad necesarias para una lactancia ideal. La leche en polvo y el desarrollo de fórmulas, han hecho que se acorte el período de dar el pecho a los bebés, incorporando desde temprana edad estas fórmulas en la dieta de los lactantes.
Por otro lado, dar leche de vaca a tu hijo puede provocar problemas, ya que cada especie dispone de una leche que la naturaleza ha seleccionado especialmente, y de manera exclusiva, para ella. No hay ningún otro animal en la naturaleza, a excepción del ser humano, que se alimente de la leche de otra especie.
¿Que es la alergia alimentaria?
Es una reacción adversa a un alimento, la cual se desencadena por un mecanismo inmunológico, que puede ser mediada por anticuerpos de tipo IgE, y que son los que
producen una reacción inmediata, o bien no mediada por IgE (celular) con una respuesta lenta que se manifiesta días después de la ingesta, o bien un mecanismo mixto, que comprende ambos tipos de reacciones.
Esto la diferencia de otras reacciones adversas, no inmunológicas, que pueden presentarse con síntomas similares. El diferenciar una de otra puede ser difícil, teniendo presente que el 25% de la población presenta algún tipo de reacción adversa no inmunológica a algún alimento a lo largo de su vida.
¿Por qué se produce la alergia alimentaria?
Para poder comprender adecuadamente la etiopatogenia de la alergia alimentaria, en importante entender que la mucosa intestinal tiene dos funciones que son contrapuestas entre si: por una parte, determina qué moléculas pueden ingresar al organismo porque son necesarias (nutrientes) y, por otra, nos protege rechazando aquellas sustancias que son dañinas (agentes infecciosos y tóxicos).
En este “proceso de decisión”, participan el sistema inmune, órganos involucrados en la digestión y la mucosa intestinal como barrera selectiva. Su correcto funcionamiento determina una respuesta de supresión inmunológica o tolerancia frente a los alimentos de nuestra dieta. Por otro lado, frente a moléculas desconocidas o peligrosas, el organismo reacciona mediante el desarrollo de una reacción de tipo inmune, que es la base de la alergia alimentaria.
Debido a la gran cantidad de proteínas “extrañas” que están en contacto diario con la mucosa intestinal, es esperable que se cometan algunos “errores”, es decir, una reacción inmunológica en contra de un nutriente. Dado lo eficiente de este sistema finalmente solo un reducido número de alimentos causa la mayoría de las alergias alimentarias.
En el lactante, las principales sustancias que provocan alergia alimentaria son:
– La proteína de leche de vaca y/o soya, ya sea a través de los lácteos, alimentos elaborados que contienen leche, o bien fórmulas o alimentos que contienen soya.
– La leche materna, cuando fragmentos de la proteína de estos alimentos (de la leche de vaca) son absorbidos por la madre y son traspasados a su leche.
– Las fórmulas lácteas.
– Con menor frecuencia, también puede desencadenarse cuando la mamá toma huevo, pescado, frutos secos, trigo u otros alimentos.
Síntomas
La alergia alimentaria en el bebé lactante suele provocar una serie de reacciones, la mayoría relacionadas con problemas digestivos, pero en ocasiones también se acompaña de manifestaciones cutáneas y respiratorios.
Las manifestaciones digestivas son el dolor abdominal (generalmente de tipo cólico o retortijones), inapetencia, reflujo gastroesofágico, vómitos, diarrea, constipación, sangre en deposiciones, diarrea con mucosiadd y sangre y enteropatía con mal incremento ponderal, la cual traduce que el intestino no es capaz de absorver los alimentos de manera adecuada.
Esta patología, por lo general es autolimitada y mejora después de que durante algunos meses no se ingiera la proteína causante, en la mayoría de los casos cerca delos doce meses de edad.
La alergia mediada por IgE (un tipo de anticuerpo relacionado con las alergias) es menos frecuente y se manifiesta con síntomas similares (vómitos, diarrea, cólico intestinal), que comienzan poco después de haber tomado la proteína, y generalmente se asocian a síntomas respiratorios y/ o de la piel. En general, este tipo de alergia tiende a perdurar en el tiempo, y algunos pacientes permanecen sensibilizados por años o toda la vida.
Cómo saber si tu bebé tiene alergia
Ayuda mucho conocer la historia familiar. La presencia de rinitis alérgica, asma o dermatitis atópica (alérgica) en familaires de primer grado (padres y hermanos), es un elemento que pesa en la sospecha diagnóstica. Más aun, si uno de estos familiares tiene una alergia alimentaria, hace que la probabilidad de alergia alimentaria en nuestro paciente aumente.
Por otra parte, es común que los bebés tengan cólicos, caquitas más líquidas y reflujo gastroesofágico. Estos son síntomas que con frecuencia se presentan en niños sanos, y el poder diferenciarlos de las manifestaciones de una alergia puede ser un gran desafío para el médico.
Es muy importante hacer un diagnóstico correcto de alergia alimentaria, pero tan importante o más aun, es no hacer un diagnóstico erróneo de alergia en un niño sano, dado que esto tendrá consecuencias en relación a cambios de dieta, malnutrición por restricción de alimentos de manera innecesaria y el consiguiente costo económico para los padres en relación a solicitud de exámenes innecesarios y compra de fórmulas de alto costo.
Tratamiento
El único tratamiento eficaz consiste en la suspensión del alimento causante. En los casos leves y moderados es suficiente con esta conducta.
. En general en la alergia no mediada por IgE (celular), se desarrolla tolerancia al alimento en cuestión, por lo que es posible en la mayoría de los casos la reintroducción del alimento después de un lapso de meses o a partir de los 12 meses de edad, en algunos casos más tardiamente.
La alergia alimentaria no tiene un tratamiento de tipo farmacológico que haya demostrado eficacia, por tanto debemos tener cuidado con el uso de medicamentos a este respecto.
Constituye una excepción casos severos de alergia mediada por anticuerpo de tipo IgE, en los cuales se debe instruir al paciente en el uso de adrenalina subcutánea para evitar una reacción anafiláctica en caso de ingesta accidental.
En este grupo de pacientes existen experiencias alentadoras en el desarrollo de tolerancia, mediante la introducción diaria y gradual del alimento, en cantidades muy bajas (especialmente leche de vaca y huevo). El paciente llega a tolerar cantidades variables de la proteína con desensibilización parcial, lo cual tiene como objetivo impedir la reacción alérgica grave en caso de ingesta accidental.